Con el paso de los años, las marchas feministas cada vez ganan más adeptos, pero a su vez, otro tanto de personas las repudian por los estragos que algunas de las participantes realizan. Es tal la polarización que seguro hemos visto tanto en redes sociales, o incluso escuchado directamente de algunas de nuestras amistades o familiares afirmaciones sobre que este tipo de movimientos no sirven. Veamos qué dice la historia.

Algo de historia
En todo momento de su historia han existido diferencias entre el hombre y la mujer. En algunas épocas no eran muy marcadas, pues las mujeres dejaban de cultivar, cazar o hacer otras actividades durante el embarazo y una vez que daban a luz, continuaba con sus labores. Pero con el tiempo se abrió una brecha significativa. En la Edad Antigua Aristóteles creía que la naturaleza ordenaba no sólo las diferencias físicas entre machos y hembras, sino también las diferencias mentales. En comparación con el hombre, argumentaba, la mujer es «más pícara, menos simple, más impulsiva (…) más compasiva (…) más propensa a las lágrimas (…) más celosa, más quejosa, más apta para reprender y herir (…) más proclive al desaliento y menos esperanzada (…) más descarada y más mentirosa, más engañosa, con mejor memoria [y] (…) también más alerta, más apocada [y] más difícil de inducir a la acción» (Historia de los animales, 608b. 1-14).
Sócrates no utiliza la división biológica del trabajo de la especie como un
destino excluyente para la mujer, pues encontramos que comentaba que «si van a hacer los mismos trabajos, tendrán que recibir la misma educación. Por lo tanto
habrá que enseñarles a las mujeres la música y la gimnasia y también el arte de hacer la guerra y tratarlas de igual modo que los hombres».
Por otro lado, la filosofía de Platoniana, aunque mencionó que las mujeres deberían ser educadas por igual, también podríamos encontrar algunos indicios de misoginia, pues en la República V 460b afirmaba que “a los jóvenes que se distingan por su excelencia en la guerra o en cualquier otra actividad se le concederá, entre diversas recompensas, el permiso de acostarse más a menudo con las mujeres para que con este pretexto, tengan el mayor número de hijos”.
Así podríamos ir encontrando en la historia momentos o afirmaciones que apoyan o menosprecian el valor de la mujer. Sin embargo, a continuación quisiera centrarme en poder compartir los logros que también la historia reciente nos deja ver:
Logros
Sin duda, la lucha de las mujeres por la equidad dentro de la sociedad, ha rendido frutos. En la edad media, el movimiento del Preciosismo, no sólo logró incluir a muchas mujeres en las academias, sino que también apuntalaron al francés como lengua moderna, ya que la mayoría lo hablaban y eran rechazadas por ello.
En 1789, la Marcha sobre Versalles, logró que el Rey tomara cartas en el asunto sobre los precios altísimos de la canasta básica y lo referente a la democracia y derechos para las mujeres. En 1848, Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mot, logran convocar a cientos de mujeres en Nueva York para exigir derechos sociales y políticos, logrando la burla de todo el país, sin embargo consiguieron plantar una semilla que en 1913 empezó a germinar, pues miles de mujeres llenaron las calles en Washington exigiendo el derecho al voto, pero los hombres las insultaron y golpearon, mandando a más de 100 mujeres al hospital. Finalmente en 1915, gracias a la marcha de Nueva York, las mujeres consiguieron el voto en 1920. Antes lo lograron las mujeres en Australia en 1902, Finlandia en 1906, Noruega en 1913, la Unión Soviética en 1917 y Reino Unido en 1918.
Otro logro es el de la Revuelta de las mujeres de Aba en 1929, en Nigeria, quienes a pesar de tener víctimas mortales en sus protestas donde cantaban, bailaban, golpeaban las paredes e incluso destrozaron tejados de sus casas, obligaron a los jefes a eliminar los impuestos a las mujeres del mercado. O la Marcha de las mujeres en Pretoria, Sudáfrica, en 1956, quienes con sus protestas, abolieron la ley de pases en 1986, permitiéndoles a hombres y mujeres de color circular libremente en áreas destinadas exclusivamente para blancos.
No olvidemos a las Mariposas en 1960, las 3 hermanas Mirabal de República Dominicana, quienes son asesinadas por liderear un movimiento contra el dictador Rafael Trujillo, el cual es derrocado un año después por esta rebelión. En 1968 las 187 mujeres obreras de la empresa Ford de Dagenham, Reino Unido, quienes exigieron ganar lo mismo que los hombres, debido a que su sueldo era 15% menor.
Así mismo, en 2002, las trabajadoras que eran explotadas en Bangalore, una ciudad del este de India, realizaron una huelga y crearon la Garment Labour Union, un sindicato de mujeres trabajadoras en el sector textil para proporcionar mejores condiciones laborales. La historia en 2003 de la activista Leymah Gbowee, es extraordinaria, pues durante la guerra civil de Liberia, organiza una huelga con miles de mujeres para que los hombres participen en las conversaciones de paz, unas de las estrategias que utilizan es la inactividad sexual con los varones y una amenaza de desnudarse en público, logrando una gran victoria y con ello ponen fin a una guerra de 14 años, además de situar a la primera Presidenta en África, Ellen Johnson Sirleaf.
En fin, gracias a todas esas mujeres valientes que han levantado la voz, podemos votar, asistir a la universidad, postularnos para cualquier empleo, iniciar un negocio, tener casa o departamento propio, podemos ejercer nuestra libertad a la maternidad o algo tan simple como usar pantalones. Sí, todo eso se lo debemos a las mujeres que han salido a las calles a marchar y pelear por los derechos de todas.
¿Qué han logrado las marchas en México?
– En 1910, las mujeres incursionan en la política y la guerra.
– En 1917, queda estipulado en nuestra Constitución, el derecho a que la mujer pueda trabajar y ganar un sueldo.
– En 1955, las mexicanas acuden a votar por primera vez.
– En 1981, las mujeres pudieron participar en los deportes.
– En 2007, se crea la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
– En el 2007, se aprueba en la CDMX la interrupción legal del embarazo hasta las 12 semanas de gestación. Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Baja California, Colima y Sonora secundan la moción.
– En el 2017 se crea la famosa Ley Olimpia que es un conjunto de reformas legislativas que reconocen la violencia digital y sancionar los delitos que violen la intimidad sexual de las personas a través de medios digitales, también conocida como ciberviolencia.
– 2020, se aprueba la Ley Ingrid protegen los datos de las víctimas de feminicidio, al evitar filtraciones por parte de servidores públicos, de imágenes, audios, videos del lugar del crimen y cadáveres.
Aún hay muchos retos que enfrentar y quizá uno de ellos es seguir necesitando de marchas y protestas para hacer válido lo que ya es nuestro por derecho natural. Y tú, ¿sigues pensando que las marchas no sirven?
Por: Fernanda Denisse González Bejarano
@fher.denisse.21





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