
El pasado 15 de junio fue el estreno de una de las películas más esperadas pero ciertamente más polémicas del año, The Flash. Película del universo DC protagonizada por el actor Ezra Miller, con la aparición de actores queridos como Michael Keaton y Ben Alffleck, como también de la maravillosa y recién llegada a la industria Sasha Calle. Lamentablemente, no todos son héroes y finales felices en la vida real y por ello aquí van #3 razones que te dejarán pensando sobre The Flash.
1. La calidad de su CGI
Sin ser expertos en el tema, es bien sabido que en la actualidad es muy raro no ver una película que sea creada sin imágenes generadas por un ordenador. Podemos decir que en todas las películas de superhéroes es de suma importancia que el CGI tenga una calidad excelente para evitar encontrar escenas que se sientan con elementos fuera de lugar.
Es decir, tenemos escenas como la de Flash rescatando a los bebés, que si bien no es algo relevante en la historia, logra desconectarte del verdadero propósito de esa escena al ver lo falso y mal elaborado que se pueden ver esos elementos juntos; situación que se siente similar al ver a Barry Allen corriendo, parte que por más que deseemos ignorar esos detalles logran lastimar visualmente la propuesta de manera notoria.
En coherencia con la tecnología que existe en la actualidad, la magnitud de la producción y el presupuesto que es apostado para estas producciones cinematográficas no es para menos que nos logre decepcionar encontrar efectos especiales que parezcan de hace 10 años. Sobre todo podemos sentirnos estafados al ver The Flash por el valor que tenía al ser la película que marcaría la pauta del nuevo camino narrativo que DC Studios tiene para el universo DC, cosa que la volvía de una importancia crucial para los fanáticos de este personaje.
2. Los cargos legales hacia Ezra Miller y su salud mental
Los problemas de salud mental son mejor reconocidos y estudiados en la actualidad, sin embargo, aún existen personas que deciden recibir la ayuda necesaria hasta que ya es un poco tarde. Esta es la situación que ha llevado al protagonista de The Flash a caer en importantes
escándalos legales, ya que se ha mencionado en múltiples medios que el actor pudiera padecer de ansiedad, depresión, esquizofrenia y trastorno de bipolaridad.
Esta noticia sin duda colocó a DC Studios y a Warner Bros. Entertainment caminando por una cuerda floja donde mucho se encontraba en juego, puesto que desde el 2020 Ezra Miller ha acumulado múltiples cargos legales entre los que se encuentran: acoso, agresión física, manipulación a menores de edad, asalto a domicilio, alteración del orden, entre otros. Estos cargos sin duda crearon una gran polémica sobre la permanencia del actor como el personaje principal sin embargo, las productoras aparentemente pasaron de largo estos sucesos, decisión que crearía controversia.
Muchas personas compararon la situación de Ezra Miller con el de famoso caso de Amber Heard, a quien inmediatamente al verse envuelta en un escándalo legal fue puesta en duda su reaparición como Mera en Aquaman, situación que no sucedió con el protagonista de The Flash, hablando mucho de los tintes machista dentro de la industria cinematográfica.
3. El tema del multiverso
Hablamos de un tema que para muchos ya es conocido y totalmente relacionado con otras historias de superhéroes o mejor dicho con el universo de Marvel; logramos sentir aún más esa desconexión con esta parte en la historia de The Flash, ya que quince días antes había salido en cartelera por mucho la mejor película animada del año, Spider-Man: Across the Spider verse, que trataba justamente del multiverso.
Sucede que Flash accidentalmente encuentra como viajar en el tiempo y con ello si bien logramos empatizar desde una parte sensible con la historia personal/sentimental del personaje, también logra ser lo mismo que vimos quince días antes, pero peor elaborado, menos pensado y con un cierre bastante forzado que te deja con muchas interrogantes de por qué decidieron manejar de esa manera la historia de Barry Allen.
Simplemente, puedes sentir un vacío en la premisa del viaje en el tiempo con Flash porque a diferencia con Spider-Man se siente que no te explican cómo es que esto es posible, cómo llamas a estos eventos inevitables en la historia de los personajes, cómo es que al final él se encuentra en un universo que no es el suyo y el Flash de ese universo ni siquiera lo nota, todas esas inconsistencias que con Spider-Man pudieron resumir y comprendimos a la primera dando a la historia un hilo, una continuación y una conexión con todos los elementos incluidos en la película.

Incluso leyendo este artículo puedo decir que The Flash no es de las mejores películas de DC, pero sin duda alguna tampoco es la peor. Una de las cosas que salva por mucho a The Flash es el desarrollo de personaje de Barry Allen, conectamos con la perdida de su madre, con su frustración en el caso de su padre, con la esperanza de hacer su propio equipo y la fuerza con la que a veces debemos de despedirnos de alguien o de algo, nos recuerda que somos humanos y que si pudiéramos volver al tiempo tal vez haríamos las cosas diferentes, por ello es que en la vida real el hubiera no existe y aprendemos a vivir con lo que es.
Esperemos puedan sorprendernos con la siguiente película de este clásico universo y poder rescatar el rumbo histórico del universo DC para todos aquellos que confiamos que pueden ofrecernos más que esto.
Por: Danna Victoria Aguilar Solano





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