¿Te encuentras lidiando con un problema familiar y no encuentras tu identidad, al igual que estás creciendo y quieres experimentar nuevas cosas? Esta serie de 4 temporadas exitosas, es la ideal para ti.

Cada episodio de Yo Nunca profundiza en la vida de Devi y su familia como un mapa que atraviesa etapas analizadas con gentileza. En la primera temporada, se enfocan en la muerte del padre de Devi y  y el duelo como recorrido hacia una paz generosa.

El resto de las entregas se hicieron más dinámicas y audaces  y se atrevieron a cuestionar la sexualidad femenina, la individualidad y el deseo juvenil. Podemos encontrar qué hay una sutileza esencial en comprender la soledad, el miedo al rechazo, la frustraciones y terrores mínimos de una etapa de la vida que engloba un cambio total y definitivo para cada uno de nosotros, y esto se va viendo a través de cada uno de los episodios.

Al mismo tiempo que el dolor de Devi se transforma en algo más duro y maduro de comprender (y en una puerta abierta hacia un tipo de autoconocimiento gradual), la simple vitalidad adolescente evita que el personaje sean algo más que sólo común. Este personaje me hizo poder comenzar a comprender que muchas veces los problemas de la vida nos pueden derribar, pero que depende totalmente de nosotros como queramos ver la perspectiva de las cosas, si decidimos que la vida nos comience a comer lentamente  o comenzamos a trabajar en nosotros y que uno mismo sea el objeto de cambio para que una sociedad se modifique a nuestro estilo de vida y no que lo demás nos llegue a definir.

Toda esta serie está reflejada en los cambios, en cómo podemos transformar el dolor en una mejor versión de nosotros y cómo es la etapa del crecimiento personal, rodeado de las personas correctas y cometiendo errores que pueden hacernos conocer realmente cómo es el mundo.

Esta una de las pocas series de Netflix que no dependen del escándalo o el impacto inmediato para ser efectiva. En vez de eso, se interroga sobre los pasos de una etapa del crecimiento de una manera en que te pone a cuestionar muchas situaciones de las que nunca creíste que podrían ocurrirte, que es donde entra mucho el tema del amor propio y saber lo que uno merece.

Pero es importante resaltar, que esta última temporada se ha robado completamente mi corazón, ya que Devi a través de todos los años, solo se concentró en situaciones amorosas y dolorosas, si no que esta vez, le dan un enfoque distinto, en dónde podemos ver la mejor versión de la protagonista, una en dónde ella va a buscar lo que quiere, en dónde ella no deja que nada se interponga en su camino y en dónde, todo se alinea de acuerdo a lo que ella alguna vez soño, ya que, logra asistir a Princeton, la universidad de sus sueños a pesar de que en este temporada se ve delicada la idea de poder asistir, también logra que por fin puede superar la muerte de su padre, que por fin puede encontrar el amor verdadero y que al final, se queda con las personas correctas para su vida, y me identifico mucho con ello, por qué ahora me encuentro a unos pasos de entrar a la vida adulta, y este tipo de serie me hace recordar mis propósitos y que siempre puedes lograr lo que deseas si confías en ti mismo y todo se irá acomodando de acuerdo a tus planes y anhelos.

Si eres fanático/a  también de la comedia inspirada en realidades cotidianas, esta serie es ideal para ti, por qué conjunta la reflexión junto con lo divertido, es una combinación balanceada de una serie de alta demanda.

Hay varias razones que hacen que Yo Nunca sea especial: en primer lugar, que es la única serie del extenso panorama televisivo protagonizada por una joven estadounidense de origen hindú de primera generación. Pero es que además todo su entorno es diverso, con muchos personajes de etnias distintas integrados en una sociedad que sabe bien que es un crisol de culturas y procedencias y que, generalmente, las acoge en su seno sin mayores dificultades, y eso nos hace ver que de alguna forma el mundo se está concentrando en que la inclusión sea un tema importante para nuestra vida futura.

Yo nunca no tiene grandes experimentos narrativos ni pretende cambiar la historia, pero es de esas propuestas que puede aguantar perfectamente varias temporadas convirtiéndose en un lugar divertido en el que agazaparse, vivir lo emocionante y reír al momento.

Esta serie me ha brindado un lugar seguro, ya que, antes me sentía sola y sin rumbo, y esta serie fue el parteaguas para comenzar a darme cuenta que tenía muchos temas de personalidad que necesitaba analizar conmigo misma, y los veía reflejados en la protagonista, por lo tanto, al verme en ella, fue cuando comencé a darme cuenta que necesitaba un cambio en mi y tener un toque de realidad en mi vida.

En conclusión, puedo decir que si alguna vez deseas conocer la historia de esta increíble chica india y su camino por la vida, esta serie te abrirá panoramas que no creíste posibles y sobre todo, te dejará con lágrimas en los ojos por la cercanía con la protagonista , por qué al final del día, en algún punto de nuestra vida, todos hemos sido como Devi, con miedos, inseguros, con dolor, y eso, al final del día eso nos hace humanos y nos enseña a enfrentar las cosas y no está mal el demostrar lo que sentimos y persistir por lo que queremos, y ese es el aprendizaje que me deja esta serie.

Por: Karla Paola Cordero Cortés

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