En diciembre, México se transforma en un tapiz de luces y colores con la llegada de las fiestas decembrinas, una época donde cada rincón del país se sumerge en sus tradiciones únicas y entrañables. Entre ellas destaca «La Rama», una tradición profundamente arraigada en la cultura de varios estados, especialmente en Veracruz. Esta festividad no es solo un espectáculo de alegría y color, sino también un viaje por la historia y la fusión cultural de México.
Estudios antropológicos mencionan que los indígenas realizaban una festividad que coincidía con las fiestas decembrinas, llevando una rama llamada versúchil, que representaba la renovación de la naturaleza, y en la que se tocaban piezas musicales. Posteriomente se integraron a las melodías el ritmo de panderetas, sonajas y guitarras, que conforman la influencia española, así como coros, claves y cantos llamados aguinaldos afrocubanos.
La tradición de la rama fue evolucionando arraigándose en la región del Sotavento, apareciendo luego en el Puerto jarocho al iniciar el siglo XX, y en Xalapa y el centro del estado durante la tercera década de ese siglo.
En Alvarado las ramas se hacían sobre la flor del maguey que se da en las arenas de los médanos costeros, rectas, de poco peso y con las ramas en la copa que facilitan el adorno, mismo que se complementaba -cuando no había faroles ni esferas- con naranjas y limas ahuecadas y con unas ventanitas que dejaban salir la luz de las velitas que se encendían en su interior; además, se adornaba el portalito con la imagen del niño Jesús con cadenas de papel y sartas de tejocotes. Con este escenario ambulante, se recorría la población casa por casa, amenizando el paseo de la rama y el pesembre con coplas improvisadas por los músicos.
Actualmente, la rama – que puede ser la de cualquier árbol – se adorna con faroles de papel, esferas, figuras de papel de china, estrellitas plateadas o doradas, tiras de escarcha o cualquier otro adorno brillante. Con esa hermosa rama, grupos de niños, adolescentes y adultos que salen a cantar de casa en casa, para pedir el aguinaldo que puede ser dinero, dulces, frutas o juguetes.

Existen diversas versiones de la canción de esta tradición, pero aquí te dejamos una de las más conocidas del estado de Veracruz:
Buenas noches venimos señores, la rama le viene a cantar,
le viene a cantar sus honores,
a ver que le puede usted dar.”
“Naranjas y limas,
limas y limones,
más linda es la virgen
que todas las flores”.
“Zacatito verde lleno de rocío
el que no se tape
se muere de frío”
“En un portalito de cal y de arena,
nació Jesucristo
por la Noche Buena.”
“A la media noche un gallo cantó,
y en su canto dijo,
ya Cristo nació».
“Yo no quiero vino,
ni quiero cerveza,
yo lo que quiero
es pasar a la mesa”
“La calaca tiene un diente, tiene un diente,
y la muerte tiene dos.
Si no me dan mi aguinaldo, mi aguinaldo
ya la pagaran con Dios”
DESPEDIDA SI DAN AGUINALDO:
Ya se va la rama muy agradecida
porque en esta casa fue bien recibida.
DESPEDIDA SIN AGUINALDO:
Ya se va la rama muy desconsolada
porque en esta casa no nos dieron nada.
Tradición mexicana
Estas ramas, cargadas de simbolismo y belleza, se llevan de casa en casa durante las posadas, que van del 16 al 24 de diciembre, llenando las calles de música y alegría
«La Rama» no solo es representativa de Veracruz, sino que también es una tradición importante en otros estados del sur de México como Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán. Esta tradición es un reflejo del espíritu generoso y hospitalario de la gente, así como de la riqueza cultural y diversidad que caracteriza a México. «La Rama» es más que una tradición navideña; es un vínculo viviente con el pasado y una celebración de la comunidad y la unión familiar.
Si nunca has escuchado «La Rama» te invitamos a que veas este video que nos comparten nuestros amigos del grupo Son Jarocho Nematatlin y disfruta de sabor de nuestras fiestas decembrinas
Ref. Cruz Velázquez, Romeo y García Martínez, Ariel. “Las ramas” y “El Viejo”, en Fiestas Populares en Veracruz, Instituto Veracruzano de Cultura, Serie Tradiciones, Veracruz, México, 1998
Por: María del Carmen Gutiérrez Morales / @mariadelcgutierrez






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